La educación, la formación profesional
y el aprendizaje permanente son los pilares fundamentales
de la empleabilidad, el empleo de los trabajadores y el desarrollo
sostenible en el marco del Programa de Trabajo Decente. Los
gobiernos y los interlocutores sociales deben trabajar en
el marco del diálogo social para formular programas
nacionales, regionales e internacionales de desarrollo de
las competencias para promover la integración de los
aspectos económicos, sociales y ambientales del desarrollo
sostenible. Los interlocutores sociales pueden promover el
desarrollo de competencias profesionales de maneras muy decisivas,
entre las que se incluye:
acuerdos colectivos concertados en
los ámbitos nacional, sectorial y empresarial;
incentivos a los operadores de la
economía informal para invertir en el desarrollo de competencias
profesionales;
posibilitar, respaldar y promover
el aprendizaje en el lugar de trabajo;
promover la sensibilización
acerca de la iniciativa empresarial, los sindicatos y los derechos
de los trabajadores en las escuelas y las instituciones de formación
profesional;
proporcionar oportunidades de aprendizaje
laboral y mejorar la calidad de la formación de competencias
y el reconocimiento de las aptitudes adquiridas por los aprendices;
ampliar la formación comunitaria
para llegar a los grupos desfavorecidos y marginados; y
tomar parte en el intercambio de información
y buenas prácticas sobre responsabilidad social de la
empresa, en lo que atañe al desarrollo de las competencias
profesionales.