OIT
presentó Panorama Laboral 2009 de América Latina y el
Caribe
Lunes, 11 de Enero de 2010
LIMA (Noticias de la OIT) Más de 2 millones de personas
ingresaron a las filas del desempleo urbano en América Latina
y el Caribe en 2009 a causa de la crisis, y se prevé que será
difícil recuperar esos puestos de trabajo en 2010 pese a los
pronósticos de mayor crecimiento económico, alertó
la OIT en la nueva edición de su informe anual Panorama Laboral
(vea el informe completo).
La recuperación del empleo será lenta en 2010,
y por eso es necesario insistir en las políticas anticrisis de
2009 que estuvieron orientadas a generar puestos de trabajo y a proteger
los ingresos, dijo el Director Regional de la OIT para América
Latina y el Caribe, Jean Maninat.
El Panorama Laboral de América Latina y el Caribe, 2009*, destaca
que la crisis puso fin a un ciclo positivo de cinco años que
había permitido bajar el desempleo urbano de 11,4% en 2002 a
7,5% en 2008. El año 2009 la tasa subió nuevamente hasta
un 8,4%, de acuerdo con las cifras disponibles al cierre del documento.
Aunque es menos de un punto porcentual de incremento, el informe regional
destaca que en términos absolutos significa que 2,2 millones
de personas se incorporaron al grupo de quienes buscan trabajo y no
lo consiguen. De esta forma, el número total de desempleados
en la región habría llegado a 18,1 millones de personas.
El informe de la OIT dice que si se cumplen las previsiones de crecimiento
económico de 4,1% (CEPAL), en 2010 habrá un ligero descenso
de la tasa de desempleo urbano regional, a 8,2%. Agrega que si bien
será una evolución positiva, no alcanzará para
reducir el número total de personas afectadas por la falta de
trabajo, que se mantendría en torno a 18 millones.
Por otra parte, el Panorama Laboral destaca que, de acuerdo con los
datos disponibles en grupo de seis países, en esta coyuntura
de crisis se ha producido un aumento de la ocupación en el sector
informal, de 3,1%. Según estos datos, 57,1% de las mujeres y
51% de los hombres sólo encuentran ocupación en el sector
informal.
Sin embargo el informe hace notar que pese al impacto de la crisis
en los mercados laborales, los costos de la crisis en términos
de trabajo decente han sido inferiores a lo que se esperaba para la
región en su conjunto, al menos hasta el tercer trimestre de
2009.
El Panorama Laboral dice que, por ejemplo, no hubo indicios de precarización
generalizada del trabajo asalariado en el sector formal, en el grupo
de seis países para el cual se dispone de los microdatos de las
encuestas de empleo de 2009.
Por otra parte, el informe hace notar que la tasa de desempleo urbano
regional registró un aumento menos fuerte que el previsto en
algunos momentos de la crisis, en parte debido a que desde la mitad
de 2009 comenzaron a manifestarse signos de recuperación económica
en algunos países.
Pero también apunta como dato relevante que en 2009 no se ha
producido un aumento en la tasa de participación entre población
en edad de trabajar, y por lo tanto la oferta de fuerza de trabajo ha
sido menor. Esto es atribuido al fenómeno de desaliento
por parte de quienes no consiguen trabajo, en especial de jóvenes
que habrían optado por mantenerse fuera del mercado laboral.
El Panorama Laboral también destaca que han sido importantes
las políticas anticrisis. Los países aplicaron un
enfoque que apuesta a la necesidad de estimular el crecimiento, la inversión,
el empleo y el consumo de la población, lo que permitió
atenuar el impacto de la crisis mundial sobre el mercado laboral en
la región.
La crisis nos enfrentó a la necesidad de torcer el rumbo
de las políticas económicas y de colocar la generación
y la calidad del empleo como un objetivo fundamental, pues esa es la
manera más efectiva de influir en la calidad de vida de las personas,
destacó el Director Regional de la OIT.
Maninat agregó que será necesario continuar por
esa senda para afianzar la recuperación económica y para
lograr que se refleje en la calidad de vida de las personas, tal
como lo plantea el Pacto Mundial para el Empleo, aprobado en la OIT
por representantes de gobiernos, trabajadores y empleadores de los Estados
miembros de la Organización en junio de 2009.
El contenido de este Pacto Mundial trasciende la crisis, pues
se trata de una herramienta esencial para lograr una recuperación
que vaya más allá de las frías cifras de crecimiento
económico, estableciendo un vínculo real entre el progreso
social y el desarrollo económico en nuestra región,
agregó Maninat.
Mayor información: Oficina
Regional de la OIT para América Latina y el Caribe