Los Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) y el Programa
de Trabajo Decente de la OIT: una visión de conjunto.
Guía
sobre los nuevos Indicadores de Empleo de los Objetivos de Desarrollo
del Milenio:
incluido el conjunto completo de Indicadores de Trabajo Decente. Ginebra:
OIT 2009.
El objetivo de Trabajo Decente para Todos y los compromisos
definidos en la Declaración del Milenio van de la mano. Las síntesis
de cada uno de los ocho Objetivos de Desarrollo del Milenio (ODM) que
se proponen a continuación muestran claramente que el Programa
de Trabajo Decente de la OIT, en un contexto de globalización
justa, es esencial para la realización de dichos objetivos comunes.
A continuación se plantea una síntesis
de cada ODM, junto con referencias y enlaces a fuentes OIT que analizan
la forma en que el empleo decente y productivo, la protección
social, los derechos en el trabajo y el diálogo contribuyen a
cristalizar los ODM. Asimismo, se incluyen para cada ODM las referencias
a publicaciones de OIT/Cinterfor.
Programa de Trabajo Decente para
un crecimiento con equidad
El Programa de Trabajo Decente de la OIT lucha por alcanzar un crecimiento
económico con equidad a través de una combinación
coherente de objetivos sociales y económicos.
Este Programa tiene cuatro elementos:
- Empleo el camino principal para salir de la pobreza es el
trabajo productivo
- Derechos sin ellos, los hombres y mujeres no dispondrán
de medios para escapar de la pobreza
- Protección la protección social es una garantía
contra la pobreza
- Diálogo la participación de las organizaciones
de empleadores y trabajadores en la formulación de las políticas
gubernamentales para la reducción de la pobreza es esencial.
Los Objetivos de Desarrollo del
Milenio (ODM) están basados en la Declaración del
Milenio de Naciones Unidas (2000). La Declaración destaca el
reto del desarrollo y la erradicación de la pobreza mediante
el fomento de la paz y la seguridad, los valores y los derechos humanos,
la democracia y el buen gobierno. La OIT colabora estrechamente con
otras organizaciones multilaterales y con la sociedad civil en apoyo
a la Declaración del Milenio. La estructura de la OIT que
incluye a representantes de los empleadores y los trabajadores, así
como de los gobiernos incorpora aliados vitales en la lucha contra
la pobreza.
La experiencia única de la OIT en la adopción
de instrumentos internacionales a través de un diálogo
tripartito ha producido un conjunto orgánico de normas laborales
y sociales válidas en todo el mundo, así como los métodos
para apoyar y supervisar su aplicación. Estas normas forman parte
de la legislación internacional en materia de derechos humanos
y de los ordenamientos jurídicos nacionales.
Las prioridades relacionadas con los ODM se reflejan
cada vez más en las estrategias de reducción de la pobreza
(ERP) y los presupuestos nacionales. La OIT enfatiza la importancia
de que cada país asuma estos objetivos como propios y los adapte
a sus circunstancias y estrategias nacionales. En la perspectiva del
crecimiento con equidad, el empleo y los ingresos deben ser el centro
de la política económica y social.
Los ODM establecen metas mensurables y con plazos determinados.
Los progresos hacia las metas fijadas en cada ODM son objeto de informes
regulares a nivel nacional, regional e internacional. Dentro del sistema
de las Naciones Unidas, la OIT cumple una función rectora en
la preparación de informes sobre las tendencias relativas a:
la proporción de empleos remunerados no agrícolas ocupados
por mujeres Indicador 11, en el Objetivo 3 sobre igualdad de
género; la tasa de desempleo de los jóvenes de 15-24 años
Indicador 45, relacionado con la Meta 16, en el marco del Objetivo
8 sobre cooperación para el desarrollo. Junto con otras agencias
de las Naciones Unidas, la OIT está mejorando los indicadores
del empleo, inclusive en el sector informal.
El trabajo decente y los objetivos de desarrollo del
milenio
El Programa de Trabajo Decente de la OIT contribuye al cumplimiento
de los ocho ODM en el contexto de la lucha contra la pobreza.
El Objetivo 1 reducir a la mitad la proporción de la población
del mundo con un ingreso menor a un dólar diario y el
Objetivo 8 cooperación para el desarrollo son prioritarios
en el campo de la reducción de la pobreza. Su realización,
junto con la del Objetivo 7, sobre desarrollo sostenible, se apoya en
la promoción del trabajo decente.
Lograr el Objetivo 3 sobre la igualdad de género es una condición
para cumplir con todos los ODM. El tema de género está
integrado en todo el trabajo de la OIT.
El trabajo decente para los padres de familia, la transición
sin dificultades desde la enseñanza a la vida laboral y la eliminación
del trabajo infantil son esenciales para lograr el objetivo de la educación
primaria universal.(Objetivo 2).
La protección social contribuye directamente a la realización
de los ODM en materia de salud (Objetivos 4, 5 y 6), a lo que se suma
la contribución indirecta de otros aspectos del Programa de Trabajo
Decente. El respeto por los derechos en el trabajo sustenta el progreso
hacia la reducción de la pobreza, a la vez que refuerza la democracia
y defiende la paz. La libertad sindical y de asociación y la
eliminación del trabajo forzoso, del trabajo infantil y de la
discriminación capacitan a las personas para liberarse de la
pobreza. El diálogo efectivo entre el gobierno y las organizaciones
de empleadores y de trabajadores favorece la promoción de reformas
de política integradoras.